lunes, 8 de febrero de 2016

CON CRISTO SOMOS MÁS QUE VENCEDORES


CON CRISTO SOMOS MÁS QUE VENCEDORES

Romanos 8: 28-38

Romanos 8:28  Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 8:29  Porque  a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.  8: 30  Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. 8:31 ¿Qué,  pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 8:32  El que no escatimo ni a su propio Hijo, sino que lo entrego por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 8:33  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 8:34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 8: 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre. O desnudez, o peligro, o espada?  8:36  Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 8: 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni los  ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

Dios nos creó con propósito para que seamos vencedores en Cristo Jesús.

En algún momento de nuestras vidas, hemos experimentado momentos difíciles, de dolor, angustia, y sentimos que el cielo es de bronce para nosotros. No encontramos la salida y que todas las puertas están cerradas; pero cuando pensamos en esta hermosa promesa que encontramos en la epístola del Apóstol San Pablo a los romanos capítulo 8: 31 Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?  El corazón salta de regocijo porque Dios está a nuestro lado y que Él es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, que no debemos temer aunque la tierra sea removida y traspasen los montes al corazón del mar (Salmo 46:1,2).

¿Quién es el que condenará? Cristo murió, resucitó es nuestro abogado e intercede ante Dios por nosotros; bajo su amoroso cuidado encontramos protección. Tenemos al precioso Espíritu Santo que mora en nuestro ser, es no solamente nuestra garantía de la resurrección y de la gloria futura, sino mediante sus plegarias a nuestro favor se nos asegura que Dios hará que todo cuanto nos suceda sea para nuestro bien; Dios nos cuidará hasta el fin: Entre  más grande creas que es el problema, más grandes será el regalo, declaremos la victoria y no dejemos que ninguna cosa creada nos  separe del amor de Dios.

Hoy declaramos que somos vencedores y Cristo está por encima de todas las circunstancias, regocíjate y canta hoy ha venido tu luz.

Basado en el texto bíblico Romanos 8: 28  versión reina Valera 1960

Ministerio internacional La Campana de Cristal

Deuteronomio 6:6-9

 

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